Toda familia merece tener un lugar al que pueda llamar hogar

sep. 05, 2019 by Kelly Barnett
Para la familia Guayacundo en Tenjo, a una hora de Bogotá, Colombia, su corazón está indudablemente en su hogar.

Hasta 2018, Libia Guayacundo vivió en una pequeña casa de dos dormitorios fabricada de lata y aluminio, junto con su marido, su hijo y sus padres. A pesar de tener empleos y de poseer una pequeña chacra para cultivar vegetales para la venta, era poco probable que alguna vez pudieran permitirse construir su propia casa. Al igual que gran parte de América Latina, Colombia se enfrenta a un grave déficit de viviendas. Las viviendas sociales de bajo costo para personas de renta reducida tienden a ser muy básicas y no se construyen con arreglo a normas estrictas, lo que deja a las familias más vulnerables con pocas oportunidades de contar con un buen hogar. A pesar de estar muy unidos, la falta de espacio y privacidad hacía la vida muy difícil para esta joven familia y los padres de Libia.

Entonces algo maravilloso sucedió. Hábitat para la Humanidad se unió a Azembla, una empresa que fabrica viviendas de PVC de buena calidad y bajo costo. Antes, las viviendas de PVC utilizaban concreto como relleno, hasta que Dow Chemical descubrió una solución más rentable que se basaba en el uso del poliuretano. Esta sustancia no solo es mejor para el medio ambiente, sino que también es reciclable. Dow, en su colaboración con Vestolit, empresa que forma parte del grupo Polymer Solutions de Orbia, creó una vivienda que no sólo es rentable de construir y mantener, sino que también puede ser reciclada siete veces, ofreciendo 470 años de sostenibilidad.

Cuando comenzó esta extraordinaria asociación, Pavco-Wavin se unió a la misma para aportar sistemas de recolección de agua de lluvia con el fin de que la gente pudiera almacenarla para cultivar alimentos y disponer de agua en sus hogares

Construcción rápida, fácil mantenimiento, operación más barata


En 2018, la primera de estas innovadoras casas estaba lista. Se convirtió en el hogar de Libia Guayacundo, su esposo y su hijo. Finalmente, la familia tenía su propio hogar. Una vez que la familia se mudó a su casa, su vida mejoró aún más con la llegada de otro niño. Ahora cada uno tenía su propia habitación. Puede que no parezca mucho, pero, para la familia Guayacundo, esto es más de lo que jamás hubieran soñado.

La casa se puede construir en dos días, sin concreto y sin residuos. No requiere de acabados, enchapado ni pintura, y permite reducir los recursos de construcción y facilitar el mantenimiento. Es importante destacar que sus propiedades aislantes reducen el uso de energía, lo que significa que la familia gasta menos en calefacción. Además, es fácil de limpiar, lo que ayuda a mantener alejados a las moscas y los mosquitos.

«Mis hijos crecen ahora en un ambiente limpio, con más espacio y privacidad, y, sobre todo, es nuestro».

– Libia Guayacundo

La vida ha cambiado mucho para la familia Guayacundo. Tienen su propio espacio y, como ya no tienen que pagar alquiler, han comprado muebles. La relación de Libia con sus padres es más fácil ahora que no viven hacinados en un mismo espacio. Su hijo tiene un lugar tranquilo para estudiar, así que sus notas están mejorando, y puede invitar a sus amigos a jugar. Son cosas sencillas, pero significan mucho para una familia.

«Fue muy rápido y fácil construir la casa, y sin residuos. Todo es muy higiénico».

- Libia Guayacundo

Ahora, Hábitat para la Humanidad, y las empresas asociadas, están construyendo un espacio comunitario de 120m² donde los niños pueden recibir clases fuera de la escuela y la comunidad puede celebrar eventos. También se están planificando Centros de Parques Nacionales que permitan que los guardabosques duerman en el terreno y que exista un centro de formación para los visitantes. Para asegurar que los edificios estén en consonancia con el entorno, los paneles serán de madera con techo verde.

Al igual que la familia Guayacundo, otras muchas anhelan tener una casa asequible a la que puedan llamar hogar. La vivienda asequible no es un objetivo fácil, pero este tipo de colaboraciones son las que pueden hacerla realidad.

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